jueves, 22 de enero de 2015

Borsch, sopa de remolacha


El borsch es una sopa de origen ucraniano que se consume mucho en todos los países de Europa del Este. Cuando la probéis, entenderéis porqué: la combinación de la dulzura de la remolacha con el sabor ácido del repollo y del tomate es deliciosa. Además, tiene un montón de vitaminas y muy poca grasa.
Su preparación es algo laboriosa y conviene contar con 2 horas de tiempo si vas a seguir la receta paso a paso (yo siempre hago mucho para que compense y congelo la mitad) pero también puedes utilizar un atajos: remolachas ya cocidas. Te ahorrarás una hora. También se puede añadir carne de ternera pero a mí me gusta más así.


 
Ingredientes:

(para 10 personas)


-        2 remolachas grandes o 3 medianas

-        2 patatas grandes o 3 medianas

-        4 cucharadas de aceite de oliva

-        1 cebolla mediana

-        2 zanahorias

-        1 pimiento (opcional)

-        ½ cabeza de repollo

-        1 bote de alubias en conserva (rojas o blancas)

-        2 hojas de laurel

-        2 l.  de agua y 1,5 l.  de caldo de pollo (3,5 l de líquido en total)

-        5 cucharadas de salsa de tomate o de ketchup

-        4 cucharadas de zumo de limón

-        Pimienta recién molida

-        1 cucharada de eneldo picado

-        Nata agria (opcional)




Preparación:
Primero, lava muy bien las remolachas con un cepillo, si hace falta . En una cazuela grande, pon a hervir 2 litros de agua agua y echa dentro las remolachas. Tapa la cazuela y ponla a hervir a fuego suave durante 1 hora aproximadamente.  Cuando puedas pinchar las remolachas con un cuchillo de los normales (no de los afilados), saca las remolachas del agua y deja que se enfríen completamente. No tires el agua.

Pela y corta las patatas en trozos no muy pequeños y ponlas a hervir en ese mismo agua durante 15-20 minutos.
Aparte, pica el repollo muy fino (ver foto) e incorpóralo a la cazuela cuando las patatas lleven 10 minutos cociendo.
Con un rallador
(yo tengo un pelador de juliana), ralla las zanahorias.  Pica finamente la cebolla. Después, en una sartén con un poco de aceite, sofríelas hasta que se estén blandas (7-10 minutos). Si vas a echar pimiento, échalo ahora también. Cuando estén casi listas, añade el ketchup.


Evolución de una remolacha
   
Ahora, pela y corta las remolachas en barritas muy finas, como si fuesen cerillas, y échalas de nuevo en la olla. Aviso para navegantes: las remolachas destiñen y es un dolor quitar las manchas de la ropa y de las manos. Ponte algo oscuro y guantes (o bolsas de congelar, si te quedan más a mano).

Incorpora el caldo de pollo, el zumo de limón, la pimienta, la hoja de laurel y el bote de alubias con su líquido.
Cuando vuelva a hervir, introduce el salteado de cebolla y de zanahoria y el eneldo picado.
Deja cocer todo otros 20 minutos, hasta que se cueza totalmente el repollo.
Para servir, puedes añadir cuando ya esté en el plato una cucharada de nata agria, aunque a mí, por ejemplo, me gusta más sin ello.
¿Qué opinas? ¿A que está bueno?